El Museo Egipcio
Documento sin títuloUna de las visitas obligadas en El Cairo es a su museo de arte faraónico, el mayor del mundo.
Más de 110.000 piezas, repartidas en dos inmensas plantas recogen toda la historia faraónica entre sus numerosas salas.
El expolio de antigüedades a finales de siglo fue la causa para que el Jedive Said, Virrey de Egipto, pidiera ayuda al egiptólogo francés Auguste Mariette para la construcción de un museo, el cual pudiera proteger todas esas antigüedades que corrían peligro de desaparecer.
En 1858 se fundó el primer museo, que fue trasladado; en 1890 a un palacio de Giza y en 1902 a su actual emplazamiento. Su director fue el propio Mariette; a su muerte en 1881 le sucedió el también francés Gastón Máspero.
Debido a sus grandes dimensiones se aconseja adquirir en el propio museo la guía del mismo (la hay en inglés y francés).
Aquí se indican las salas más importantes junto a su contenido. Si el viajero no dispone de mucho tiempo y pretende ver solo lo más importante, se le aconseja que empiece su visita en el sentido de las agujas del reloj, y si su tiempo es verdaderamente escaso, se dirija directamente hacia la derecha de la entrada, suba las escaleras y tuerza de nuevo a la derecha; así verá los mayores tesoros de este museo; que son los objetos que se encontraron en la tumba de Tutankhamon en 1922.
Paleta de Narmer, encontrada en Hieracómpolis.
Al fondo de la sala, dos inmensas estatuas representan a Amenophis III y su esposa Tiy, de la XVIII dinastía. Medinet Habu.
Sala 42
Hermosa estatua en diorita del rey Kefren. IV dinastía. Giza. Además contiene una de las estatuas en madera mejor conservadas, *El Alcalde+. IV dinastía. Saqqara.
Sala 32
Estatuas de Rahotep y Nofret. Meidum. IV dinastía.
Sala 12 - Imperio Nuevo
Estatua de una vaca representando a la diosa Hathor. Deir El Bahari. XVIII dinastía.
Al final del pasillo a la derecha, una esfinge en granito rojo, de la reina Hatshepsut. Detrás, estatua de Tutmosis III, también en granito rojo.
Sala 3
Dedicada al faraón Akhenaton. Destacan las cuatro estatuas colgadas en la pared, todas ellas representando al faraón.
En su gran parte está dedicado a los tesoros de la tumba de Tutankhamon, sobre todo el ala derecha; además de la Sala n1 7, que encierra los sarcófagos de oro que contenían la momia del faraón (uno en oro macizo, con un peso de 110 kg), además de la famosa Máscara de Oro, la cual cubría la cabeza de la momia. Sin duda, es una de las mejores joyas mundiales. Tiene un peso de 11 kg, además de gran cantidad de lapislázuli incrustado.
Siguiendo por el pasillo de la izquierda, al salir de la sala, se llega hasta el resto de los objetos hallados en la tumba. Cabe señalar en el centro, *el famoso trono del rey+ en madera, vidrio, piedras semipreciosas, plata y oro. Sobre el respaldo está grabada una imagen en la que se halla el faraón junto a su esposa Ankhesenamon bajo los rayos del sol.
Al final del pasillo se alzan dos bellas estatuas de madera pintadas de negro y dorado, representando al rey. Ambas fueron encontradas como guardianes de la cámara funeraria en la tumba.
Sala 37
Dos ejércitos de egipcios y nubios con 40 soldados cada uno, ambos en madera, procedentes de Asiut. XII dinastía.
Sala 29
Manuscritos y papiros pertenecientes a diferentes dinastías.
Sala 13
Carros de Tutankhamon, además de sarcófagos de otros faraones.
Sala 2
Objetos procedentes de la tumba de Hatepheres, III dinastía.
Puede que se haya echado de menos la sala de las momias, pero lamentable o afortunadamente está cerrada desde la época del presidente Anuar Al Sadat, quien ordenó su cierre, alegando que era misión de humanos tener un respeto hacia los muertos.
Actualmente se está proyectando la reapertura, que probablemente pasará a ocupar una de las principales salas en el futuro museo que se construirá dentro de pocos años en la zona de las pirámides de Giza.