Estás en: INICIO

El Cairo Islámico

En la parte este de la ciudad, entre las calles más polvorientas y animadas, se hallan dispersos los innumerables monumentos de la época dorada de El Cairo, es decir, su parte islámica.

Como principal ejemplo se puede empezar por su más bello monumento, la Ciudadela junto a su centinela, la Mezquita de Mohammad Ali. Se halla justo encima de la conocida plaza de Midan El Qalaa o Midan Salah El Din.

La construcción de esta muralla se debe a Saladino que la levantó entre 1176-83. En su interior con el paso de los años se construyeron palacios, salas de audiencia, mezquitas, etc.

El esplendor de la Ciudadela no se logró hasta la llegada al poder de Mohammad Ali, quien se encargó de modificar y dar el aspecto que se puede ver hoy en día en todos sus alrededores.

En el interior del recinto se hallan gran cantidad de edificios, entre los que destacan: el Museo de la Policía, situado a la derecha de la puerta de entrada de Bab El Guedid (la puerta nueva). Es poco interesante, si se exceptúan las celdas donde se encerraban a los presos. Como anécdota cabe decir que los asesinos del presidente Anuar Al Sadat en 1981 fueron los últimos ocupantes.

Frente al museo se encuentra una de las mezquitas más bellas de todo el recinto: la Mezquita de An Nasr Mohammad. Data de 1318, y fue ampliada en 1335. El uso de azulejos de cerámica es una técnica decorativa iraní, que llegó hasta El Cairo en el s. XIV, después que An Nasr Mohammad estableciera la paz con los mongoles de Irán en 1322.

En la esquina sur de la mezquita (en el exterior del recinto) se halla el llamado Pozo de José de 87 m de profundidad, excavado en la roca.

Prácticamente frente al pozo se encuentra la denominada puerta de Bab El Qulla, en cuyo interior se ve un jardín rodeado de armamento usado en la guerra de 1973 contra Israel, presidido en el centro por una flamante estatua de Mohammad Ali sobre su caballo.

Al otro lado del jardín se halla el Museo Militar en lo que fue un palacio construido por Mohammad Ali.
El museo evoca la cronología de la historia egipcia por medio de maquetas, trajes, armas, etc. Haciendo especial hincapié en los dirigentes de las últimas guerras.

En los alrededores se alza la mezquita de Sulaiman Pasha construida en 1528, además del Museo de las Carrozas, usadas por grandes personajes, como el carruaje que compartieron el Jedive Ismail y la Emperatriz Eugenia de Francia, en la inauguración del Canal de Suez en 1869.

Prosiguiendo el recorrido, habrá que pasar de nuevo por la puerta de la Mezquita de An Nasr Mohammad y subir la pendiente para llegar hasta el mayor monumento de la Ciudadela; la Mezquita de Mohammad Ali.

Fue empezada a construir por Mohammad Ali en 1824, pero no se terminaría completamente hasta 1857 durante el reinado de Said Pasha.

También suele ser conocida como la Mezquita de Alabastro, por la profusión de este material empleado en su construcción. Son destacables sus dos alminares de 82 m de altura, su cúpula central con cuatro semicúpulas en las esquinas. Anterior a la mezquita se halla el patio, con la fuente de las abluciones; y un reloj (noroeste) regalado por Louis Philipe de Francia en 1846 a Mohammad Ali; en agradecimiento, éste último le donó el obelisco de la plaza de la Concordia de París, que se alzaba en el templo de Lúxor.

Del interior de la mezquita destaca su lámpara central, así como las impresionantes alfombras y los grabados de sus cúpulas. A la derecha de la entrada, en el interior de la verja de bronce están los restos de Mohammad Ali, enterrado en un hermoso cenotafio de mármol.

No hay que perderse la panorámica de la ciudad en la parte posterior de la mezquita. Desde aquí, en un día claro se pueden divisar las pirámides de Giza y Saqqara.

Al lado de esta explanada se encuentra el palacio El Gauhara (la joya), construido por Mohammad Ali en 1814 en el solar que ocupaban varios palacios otomanos.

No se puede marchar de esta zona sin visitar dos de las más elegantes mezquitas de la ciudad; la Mezquita del Sultán Hassan y El Rifai, ambas situadas debajo de la Ciudadela, frente a la plaza de Salah El Din.

La mezquita de la derecha (en dirección sur), pertenece al Sultán Hassan; construida entre 1356-60, es una de las más largas del mundo. No obstante el Sultán no pudo ver terminadas las obras al ser víctima de un asesinato.

El principal interés se centra en la fuente de las abluciones, la quiblah y el mihmar. El Sultán Hassan está enterrado en la última sala, detrás del patio.

De los cuatro alminares que tenía, actualmente solo queda uno, de unos 86 m de altura, solamente sobrepasado por el alminar de la reciente mezquita de Al Fath en la plaza Ramsis.

La Mezquita de El Rifai, se alza frente a la anterior, y aunque su estilo sea totalmente mameluco, pertenece al s. XIX, principios de éste.

La responsable de su construcción fue la princesa Khushyar muerta en 1885, esposa de Ibrahim Pasha y madre del Jedive Ismail. Su interior recoge los restos de varios personajes; el rey Fuad (1868-1936), su madre Firyal (muerta en 1912), el rey Faruq (1920-65), el propio Jedive Ismail (1830-95), además de Mohammad Reza Pahlavi (1919-80), último Sha de Irán.

Una vez visitada toda esta parte y si todavía al viajero le quedan fuerzas, se puede acercar hasta la segunda mezquita del país; Ibn Tulun. Para llegar deberá situarse en la plaza El Qalaa (Salah El Din), girar hacia la derecha y coger la segunda calle, la conocida Sharia El Saliba. Continúe hacia abajo, en donde podrá empezar a ver su primer monumento; el Sebil Kuttab del Sultán Qaitbay. A pocos metros, destaca la mezquita de Qanibay Al Muhammadi edificada en 1503, resalta su cúpula. Cerca se encuentra la Mezquita y Khanqah (convento) del Amir Shaykhu, el monumento de enfrente (madrasa) también fue construido por Shaykhu en 1349, edificando en 1355 su tumba en el Khanqah (izquierda de la calle), son interesantes sus interiores.

Al llegar a la intersección, gire a la derecha por la calle Siufiya hasta el n1 19, en el que se encuentra el Palacio de Taz, un edificio del s. XVII. Merece la pena ver el interior.

Retomando la calle general y nuevamente en el cruce, pero en el lado derecho, se halla el Sabil (fuente pública) de Um Abba, construido en 1867. Más adelante, sobre este mismo lado, se ve la Mezquita de Taghri Bardi, levantada en el año 1440. El Amir del que recibe su nombre, fue un príncipe del reinado del Sultán Barsbay.

Antes de llegar a la mezquita de Ibn Tulun, gire a la derecha, podrá ver la Mezquita de Azbak Al Yusufi (1494), y después de hacer varios zig-zag en la misma calle, la Mezquita y Mausoleo de Hassan Pasha Tahir (1809), construida por Hassan Pasha y su hermano Abdin Bey Tahir; dos militares de la época de Mohammad Ali.

Volviendo una vez más hasta la calle El Saliba y continuando hasta el cruce, se levanta una gran muralla con un alminar redondo; es la Mezquita de Ibn Tulun.

Una vez Ahmad Ibn Tulun fundó la ciudad de Al Qatai, construye entre los años 876 y 879 la segunda y mayor mezquita de El Cairo.

Aunque no lo parezca, es una de las más impresionantes, con su gran patio y su fuente de las abluciones en el centro. Todo esto rodeado por arcos ojivales con estilo iraquí. Al lado del mihrab, sobre la derecha se encuentra la puerta por la que Ahmad entraba desde su palacio. El iwan central contiene cuatro naves, completando con otras tres el resto de los tres iwanes.

En 1296 el Sultán Lagin la restauró, junto a su alminar circular de 40 m de altura, el cual se dice que era una copia de la mezquita de Samarra en Iraq. Desde su cumbre se admira una bella panorámica de la parte islámica y moderna de El Cairo.

Al salir y, antes de cruzar el muro exterior de la calle, torciendo hacia la derecha y tras pasar el pequeño pasadizo, se llega junto a dos pequeñas casas (de 1540 y 1631), o lo que es lo mismo el Museo Gayer Anderson.

Fue este último un comandante británico, quien les dio el aspecto actual. Más tarde el gobierno las convirtió en museo, mostrando entre sus misteriosos rincones y pequeñas habitaciones, las pertenencias de Anderson, un gran aficionado a la egiptología.

Ha sido este, un repaso por los principales monumentos islámicos. No obstante si el viajero es un buen aficionado al arte islámico, se le ofrecen dos nuevos itinerarios, que podrá recorrer desde este mismo lugar.

Primero, terminar de recorrer la calle Saliba hasta la Mezquita de Sayeda Zaynab o dirigirse hacia la calle El khalifa (detrás de Ibn Tulun) y alrededores.

Adosada a la pared noroeste de la mezquita de Ibn Tulun se halla la Madrasa del Amir Sarghatmish, uno de los principales agentes del Sultán Hassan; que construyó su madrasa y mausoleo en 1356 (es interesante su interior). A pocos metros y volviendo a la calle El Saliba, se llega al Mausoleo-Khanqah-Madrasa de Salar y Sangar Al Gauli. El edificio contiene las tumbas del Amir Sayf Al Din Salar y del Amir Alam Al Din Sangar Al Gauli. Este último fue gobernador de Palestina, siendo después encarcelado, muriendo en 1344. El monumento fue edificado en 1303 y, restaurado en 1894.

Más abajo y en el mismo lado, pero en las calles de detrás, se encuentra la Madrasa del Sultán Qaitbay; un monumento de 1475, en el que resalta su fachada y sus motivos interiores. Merece la pena visitarlo.

Después de pasar junto al Sabil-Kuttab de Yusuf Bey (de nuevo en la calle Saliba), la Mezquita del Sultán Gaqmay y el Sabil de Ibrahim Al monasterly, se llega al cruce con la calle Port Said. Hacia la izquierda, entre la segunda y tercera calle se encuentra la mezquita de Sayeda Zaynab. En 1761 fue restaurada por Abd El Rahman Katkhuda; posteriormente fue reconstruida, terminando los trabajos en 1885. La entrada está prohibida a los no musulmanes. En su interior se encuentra el mausoleo de Sayeda Zaynab, hija de Ali, sobrina de Mahoma y prima de Sayeda Nafisa.

A pocos metros, en el lado contrario está el Sabil del Sultán Mustafa III, edificado en 1759. 
Continuando por la siguiente calle, se puede ver en el primer callejón de la derecha, la casa de Ibrahim Al Sinnari, construida por el nubio Murad Bey en 1794. Su historia se remonta hasta 1798, año en el que los intelectuales que traía Napoleón Bonaparte, se albergaron en ella. Actualmente funciona como centro de arte.

El otro recorrido pertenece a la llamada ciudad de los muertos o cementerio sur.
Debido a las características del lugar, del que ya se hablará más adelante, es aconsejable que la visita se haga acompañado por un nativo de confianza.

En la puerta de salida del Museo Gayer Anderson, continúe la calle hacia la derecha, después gire a la izquierda en su primera calle y coja la siguiente, otra vez a la derecha. Tras unos 250 m se halla la tumba de Shagar El Dorr. Es el último monumento ayyubí de El Cairo (1250) destacándose el estilo bizantino en los mosaicos de vidrio del interior. Puede ser que tenga influencias de Siria, del s. XIII.

Shagar El Dorr fue una esclava turca que se hizo con el poder de Egipto tras quedar viuda de Al Salih (muerto en una batalla en el delta), y tramar el asesinato de su hijo y sucesor Turan Shah. Además volvió a matar a su segundo marido Aybak en 1257.

Se dice que un hijo suyo la arrojó desde una torre de la Ciudadela a los perros y chacales.

Un poco al oeste se encuentran las tumbas de Sayeda Atika y Mohammad Al Gafari, cuyo interior albergan los restos de varios familiares del profeta. Los nichos de la parte derecha son los más antiguos, con su decoración casi desgastada.

A pocos metros, se puede ver la tumba de Sayeda Ruqayya hija de Ali, el cuarto califa (y esposo de Fátima, hija del profeta).

A unos 100 m al otro lado, destaca la tumba de Fátima Khatum, cuyo edificio fue construido para una esposa del Sultán Qalaun en 1283. Probablemente su constructor fue Amir Alam Al Din Sangar.
Un poco más adelante se localiza la tumba del Sultán Al Ashraf Khalil, edificada por el hijo del Sultán Qalaun en 1288.

Tras avanzar unos 140 m, está la plaza de Sayeda Nafisa (una santa de la ciudad), donde se alza su mezquita, construida en 1897.   Detrás de este último edificio están las tumbas de los califas abbasíes, edificadas en 1242 por Abu Nadla, embajador de Egipto en el califato abbasí de Bagdad. En su interior hay ocho cenotafios en los cuales están enterrados varios familiares de los califas abbasíes. 



Egipto Clásico con Crucero por el Nilo
8 días  4 Noches Crucero Nilo + 3 Noches El Cairo
Precio: 974 €
OFERTA: Raices de Jordania con Mar Muerto y Mar Rojo
7 días  Viaje a Amman, Ajlun, Mar Muerto, Jerash, Amman, Madaba, Monte Nebo, Petra, Wadi Rum y Aqaba (mar Rojo).
Precio: 1110 €
Viaje especial a Israel - Tierra Santa. Sal. 5 de Junio ¡Todo Incluido!
8 días  1 Noche en Tel Aviv + 2 en Galilea + 1 en mar Muerto + 3 en Jerusalén en Pensión Completa
Precio: 1504 €

  ÚLTIMAS NOTICIAS DE EGIPTO

Egipto procesa a 19 estadounidenses de varias ONG - El País.com (España)
Egipto abre el registro de candidatos a la Presidencia el próximo ... - ABC.es
España y Egipto disputarán un amistoso en El Malecón de ... - elEconomista.es
En Egipto 7 de cada 10 niñas son víctimas de la mutilación genital ... - Canal Solidario
Egipto: esa Policía cobarde y brutal - La Razón